MIRADAS CONSTITUCIONALES

ANÁLISIS SEMANAL – Tiene orejas de burro, piel de burro, forma de burro… pero

Santiago, 09 agosto de 2021

Se cumplió un mes desde el inicio de la Convención. Una Pawa, ceremonia de los pueblos originarios, fue el ritual elegido para celebrar el trabajo que se ha realizado durante este periodo. En la cita, el vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa, indicó que están conformes con lo conseguido, sobretodo después de las dificultades por escaso apoyo técnico por parte del Ejecutivo. Ahora bien, eso desde la conformidad natural de un proceso que tiene que salir adelante, no hay márgenes para el fracaso. 

Las sensibilidades al interior del órgano son dispares. Mientras algunos celebran el aumento de las asignaciones para poder contratar asesores y realizar un trabajo territorial, otros, más conservadores, indican que se están replicando las mismas prácticas que el Congreso. Y era que no, si a todas luces era lo que tenía que ocurrir. Un organismo representativo, elegido de la misma manera que se elige la Cámara de Diputados y Diputadas, con el mismo sistema electoral y en instalaciones similares, es como el viejo refrán que versa “tiene orejas de burro, tiene piel de burro, tiene forma de burro…”. 

No se necesita mucho análisis ni experiencia para saber que lo que ocurra en la Convención será similar a lo que ocurre en el legislativo, y tendrá repercusiones en el sistema político. En esta línea, si bien los partidos tradicionales no han tenido un protagonismo declarado y han decidido abiertamente respetar la deliberación del órgano constituyente, habrá otros actores, que actúan desde el punto ciego, que seguirán compitiendo y ganando espacios en ese territorio. Es el caso de quienes han conseguido la hegemonía, inestable, pero hegemonía al final del día, es decir: la Lista del Pueblo. 

Volviendo al refrán anterior, la Lista del Pueblo decidió no ser un partido político, sin embargo, actúa como tal. Tanto así que ya preparan candidatos y candidatas para competir en las elecciones nacionales de fines de año. 

La Convención ha tenido un efecto en las fuerzas políticas tradicionales. Los partidos tienen un desafío que no habían previsto, que es hacer un esfuerzo por defender la institucionalidad y de paso su propia supervivencia. El cambio de algunas decisiones, como la del PPD, de subir el estándar para elegir sus candidatos para noviembre es una prueba de ello.

En septiembre ya comenzaremos a observar los contenidos que se tratarán en la redacción de la hoja en blanco. Hasta el minuto nos hemos llevado sorpresas, sin embargo, si la tendencia se impone a la ruptura, es decir: si la mirada institucionalista se mantiene por sobre la mirada revolucionaria, será posible la construcción de una Carta Magna que refleje el interés de los chilenos y chilenas. En ese sentido, la política democrática tiene sus propias dinámicas, de allí que todo lo que aparenta ser distinto tiene orejas de burro.