MIRADAS CONSTITUCIONALES

ANÁLISIS SEMANAL – Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Santiago, 30 de agosto de 2021

Casi dos meses de intensas sesiones se han vivido al interior de la Convención Constituyente. Tiempo en el que hemos podido percatarnos de los altos y bajos del funcionamiento de este ente político y también de las relaciones en términos de interacciones políticas que se desarrollan en este espacio. Así, partimos nuestros análisis diciendo que las fuerzas de izquierda eran las protagonistas del destino de la nueva carta fundamental. Esto, puesto que no solo encarnaban una mayoría electoral y simbólica (apruebo/18 de octubre), sino también hacían uso de una retórica imperante que estaba instalada en el espacio público.

También, dijimos que las fuerzas moderadas y conservadoras quedaron en los márgenes, dado que no contaban con mayorías ni tampoco con la articulación necesaria para generar consensos robustos y amplías que permitieran liderar el trabajo de la Convención. Ahora bien, ¿qué pasó? ¿en qué nos equivocamos? Y bueno, las ciencias sociales, desde hace un tiempo que pronostican escenarios distantes de lo que ocurre en la realidad. 

Como decía un estadista reconocido, Eduardo Frei Montalva, “el camino de Chile, es el pueblo de Chile” y es ahí donde los análisis han fallado. Cuando todo parecía “izquierdizarse”, de cierta forma alimentado por la polarización que “creíamos” vivir, el camino presidencial nos dijo que no hay espacios para los extremos, ganando los moderados de ambos bloques, Gabriel Boric y Sebastián Sichel, en desmedro de Daniel Jadue y Joaquín Lavín. Cuando creíamos que el camino constituyente sería capturado por fuerzas políticas como la Lista del Pueblo, su candidato presidencial (o sea, más bien uno de los dos) falsificó firmas para inscribir su candidatura presidencia, hablamos de Diego Ancalao. Por tanto, todo lo que alguna vez impugnaron, terminaron cometiéndolo. Moral de adobe.

El pueblo de Chile es menos radical de lo que creemos, ni espera que la revolución se instale en nuestro país. Sino más bien todo lo contrario, cambios profundos, sí. Transformaciones sin maquillaje, sí. Seguridad y tranquilidad en el proceso, sí. Eso es. Tiza y calma, es lo que busca el pueblo de Chile. Y así se ha reflejado en el desarrollo de la Convención. La última semana se fijaron los criterios por comisión que serán tratados en el reglamento definitivo y que será votado y sancionado en los próximos días.

Hay que tener confianza en lo que resulte del proceso constituyente, más allá de las expectativas, es el curso natural de las cosas. Los moderados se fortalecerán y se producirán las transformaciones necesarias, pero siempre resguardando el bien común, la certidumbre en materia de seguridad y el destino de Chile. 

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, de eso se trata la política y la construcción de un mejor país.